DATOS
DESCRIPCIÓN
El municipio de La Vall de Boí está formado por un conjunto de valles y sierras, y se ubica en la cabecera del río Noguera de Tor, en la zona axial del Pirineo. Se extiende desde el estrecho de les Cabanasses hasta los macizos de Besiberri, Comaloforno, Montardo y el Gran Tuc de Colomers, que limitan con el Valle de Aran.
Hasta el año 1996 el municipio recibía el nombre de Barruera, que es uno de los nueve pueblos que actualmente incluye el término. Los demás son Boí, Taüll, Durro, Erill la Vall, Pla de l'Ermita, Cóll, Cardet y Caldes de Boí. Tras la fusión de Durro con Barruera, en 1965, todo el valle formó una sola unidad, salvo un sector del antiguo municipio de Llesp, que forma parte de El Pont de Suert. Y en 1996 adoptó el nombre actual, La Vall de Boí.
La principal actividad económica es la ganadería bovina y ovina, que combina la producción de carne con la de leche. La agricultura, centrada en el grano, las legumbres y las patatas, tiene también un peso importante, junto con los pastos. Otra actividad importante en la zona es la explotación forestal, aunque los bosques son demasiado pequeños para las talas anuales. A ello se suma la dispersión de las parcelas y el hecho de que, desde inicios del siglo XX, el municipio sufre un proceso de despoblación.
Aunque la industria tradicional consistía en molinos harineros, telares y serradoras, casi toda la actividad industrial se centra hoy en día en la planta embotelladora de aguas de Caldes de Boí, además de en algunas empresas de construcción. También hay que destacar dos centrales hidroeléctricas, en Boí y en Caldes de Boí (la Farga).
Sin embargo, una de las principales fuentes de riqueza es el turismo, lo cual no sorprende debido a los numerosos puntos de atracción del municipio: el Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici, así como el gran patrimonio artístico y arquitectónico. Además del magnífico entorno, las abundantes casas de turismo rural, las zonas de acampada libre y los refugios de montaña.
PUNTOS DE INTERÉS
Hay que destacar como atracción turística el balneario de Caldes de Boí, que atrae cada año a un gran número de personas que desean descansar y reponerse del estrés gracias a sus aguas curativas.
Pero el principal atractivo del valle es la gran riqueza artística y la cantidad de iglesias románicas erigidas durante los siglos XI, XII y XIII. En esta sociedad medieval, la iglesia cumplía un papel social importante, como lugar de reunión y refugio del pueblo. Esto se puede apreciar en los altos y esbeltos campanarios de torre, usados como elementos de comunicación y vigilancia, como en las iglesias de Sant Climent y Santa Maria de Taüll.
| Iglesia de Sant Climent de Taúll PMRMaeyaert, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons |
El conjunto románico está formado por las iglesias de Sant Climent y Santa Maria de Taüll, Sant Joan de Boí, Santa Eulàlia de Erill la Vall, Sant Feliu de Barruera, la Nativitat de Durro, Santa Maria de Cardet, la Assumpció de Cóll y la ermita de Sant Quirc de Durro. Es excepcional la concentración de iglesias del mismo estilo, el románico lombardo, en un espacio tan reducido. Aquí se localiza una de las muestras más puras del románico lombardo catalán, que se caracteriza por el cuidado en el labrado de la piedra, los esbeltos campanarios de torre y la decoración exterior de arquetas ciegas y bandas lombardas.
| Iglesia de Sant Feliu de Barruera Ainhoa from Catalunya, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons |
La importancia de los conjuntos pictóricos del valle es reconocida desde inicios del siglo XX, con la expedición emprendida por miembros del Institud d'Estudis Catalans, de la que formaban parte, entre otros, J. Puig i Cadafalch y J. Gudiol i Cunill, para estudiar los tesoros artísticos de la zona. Esta etapa de interés se consolidó entre 1919 y 1923, cuando la Junta de Museos de Barcelona, debido a la amenaza de expolio a la que estaban expuestas las obras románicas, recuperó la mayoría de pinturas murales de las iglesias, que actualmente se hallan en el Museu Nacional d'Art de Catalunya. Esto las salvó de una muy probable desaparición; a principios del siglo XX, coleccionistas y marchantes de todo el mundo adquirieron (muchas veces de forma fraudulenta) gran cantidad de obras de arte, que habían decorado las iglesias pirenaicas durante siglos.
En la orilla derecha del Noguera de Tor se levanta el pueblo de Erill la Vall. A principios del siglo XX se halló en su sacristía un grupo escultórico románico que representaba el Descendimiento de Cristo; fechado en el siglo XII, se encuentra repartido entre el Museo Episcopal de Vic y el Museo Nacional d'Art de Catalunya. De la iglesia parroquial de Durro procede la talla de una Virgen románica, del siglo XII, que formaba también parte de un Descendimiento, y que se conserva en el MNAC. En este mismo museo se conserva el frontal de la iglesia de Santa Maria de Cardet, del siglo XIII, así como la decoración pictórica de una viga del baldaquino.
| Ermita de Sant Quirc de Durro José Antonio Gil Martínez from Vigo, Spain, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons |
El pueblo de Taüll consta de dos núcleos aparecidos junto a dos de las iglesias románicas más emblemáticas del Pirineo, Santa Maria y Sant Climent. La de Santa Maria está formada por tres naves separadas por columnas, y fue recubierta en el siglo XII con uno de los conjuntos pictóricos más importantes y bien conservados del románico catalán. De mayor calidad aún son las pinturas que decoraban el interior de la iglesia de Sant Climent; esta presenta también tres naves separadas por columnas cilíndricas, con tres ábsides decorados con arcuaciones lombardas. El famoso Pantocrátor o Cristo en Majestad que decoraba el ábside central corresponde a la época en que la iglesia fue consagrada. Se trata de unas pinturas con una gran fuerza expresiva, de una gran pureza de líneas y de rica policromía. En 1931 ambas iglesias fueron declaradas Monumento histórico-artístico, y años más tarde la Generalitat declaró Bien de Interés Cultural todo el conjunto de iglesias de La Vall de Boí. En 1994 se inició el programa de restauración de las obras. El logro más importante, sin embargo, fue la declaración por parte de la UNESCO de Patrimonio de la Humanidad a todo el conjunto de iglesias románicas, el 30 de noviembre del 2000.
Conjunto de iglesias románicas
De las ocho iglesias y una ermita románicas declaradas Patrimonio de la Humanidad, la más interesante y de mayor importancia cultural e histórica es la iglesia de Sant Climent de Taüll, fechada entre los siglos XI y XII. Es de planta basilical, con tres naves separadas por columnas y ábsides semicilíndricos. El campanario es de torre cuadrada y con seis pisos de altura. Del interior de la iglesia hay que destacar las importantes pinturas murales, como el Pantocrátor, los Evangelistas y los Apóstoles, que actualmente se pueden contemplar en el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC), en Barcelona. En la iglesia, sin embargo, se pueden ver obras originales restauradas y reproducciones.
| Pantocrátor de Taüll |
NATURALEZA
| Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici |
El territorio ofrece un entorno de valles rodeados por picos de más de 2.000 m y altas sierras donde el agua de los glaciares enriquece la zona con lagos y ríos. La Noguera de Tor cruza el valle de Boí de nordeste a suroeste, siguiendo los restos de un glaciar cuaternario. Durante su recorrido recibe los afluentes de Sant Nicolau, Boí y les Foixes, entre otros. De entre los lagos y estanques hay que destacar el estanque Redó, el Llong y el Llebreta, donde hallamos el llano de Aigüestortes, ya dentro de los límites del Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. La vegetación de la zona es muy abundante y diversa: pino silvestre en la montaña media, abeto y pino negro en las alturas, donde empiezan los prados alpinos. Por otro lado, hay que mencionar la estación de esquí Boí Taüll, que es la situada a mayor altura en Cataluña.
► Rutas de senderismo (archivo PDF)
MÁS INFORMACIÓN
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